Citroën C5 Aircross

Un SUV ultra-confort y modulable con un carácter único

  • Relación calidad precio
  • Variedad de motores
  • Confortable al volante y con un gran nivel tecnológico
  • Detalles interiores en acabados más sencillos

El SUV es un tipo de automóvil que acapara actualmente cerca de una cuarta parte de las ventas a nivel mundial. Es un concepto que ha conseguido calar muy hondo en los usuarios y no ha parado de expandir sus raíces hasta límites insospechados. La mejor muestra de su proyección comercial y de su tremendo éxito es la entrada en el sector de marcas como Lamborghini con el Urus o Ferrari con el Purosangue, un SUV que todavía no se ha mostrado y del que no se sabe gran cosa más allá de su denominación. Firmas que llevan toda su historia dedicadas a los deportivos de altas prestaciones pero que debido al poder de convocatoria del segmento se han dejado encandilar. También es cierto que el éxito de modelos como el Porsche Cayenne ha sido un punto importante.

Si los SUV han sido capaces de entrar de una forma tan notoria a unos niveles tan elevados, es fácil imaginar lo que ocurre varios escalones más abajo, en el segmento de los ‘generalistas’: la oferta es abrumadora y los lanzamientos se suceden uno tras otro. Además, que la oferta sea tan enorme tiene una ventaja y es que hay un SUV para cada conductor, con personalidades muy diferenciadas, prestaciones de toda clase y aspiraciones de lo más variadas. Es un vergel donde no encontrar lo que uno necesita se torna complicado y puede significar que eres una persona de gustos ‘especiales’. ¿Quieres un SUV elegante? Los tienes. ¿Que lo prefieres deportivo? También tienes donde elegir. ¿Económicos? Por supuesto, para dar y tomar. ¿Tecnológicos? No te quepa la menor duda.

De hecho, es posible encontrar modelos que combinan muchas de esas características, como el nuevo Citroën C5 Aircross. El SUv francés no es un modelo exactamente nuevo, se comercializa en China desde octubre de 2017, pero es ahora cuando la marca lo trae a Europa para completar su gama de modelos y ocupar el hueco del Citroën C4 Aircross, un coche de desarrollo conjunto con Mitsubishi que no tuvo el éxito esperado. También ocupa el hueco del Citrën C5 como tope de gama en el catálogo de Citroën al ser el vehículo más grande, equipado y tecnológico a la venta actualmente.

Interior Citroen C5 Aircross

Diseño moderno

Personalidad a raudales

Citroën es un fabricante que siempre se ha diferenciado del resto por sus diseños y por soluciones. Desde el primer coche que llevó el logo de la marca en el frontal, el Tipo A Sport de 1920, ya fue capaz de despuntar y fue premiado por sus bajos consumos en Le Mans. Fue Citroën quien estrenó la primera cadena de montaje en Europa y además, fue la marca que fabricó el primer coche con chasis monocasco y tracción delantera. No han dejado de innovar y de salirse del camino marcado desde entonces. Es cierto que desde que pasaron a formar parte del Grupo PSA con Peugeot, han sido algo más recatados como en la época de los Citroën Xsara, Citroën Xantia o Citroën Saxo. Dio la impresión que con la primera generación del Citroën C4 volvían a sus orígenes, refutado después por la segunda generación del Citroën C5. Pero todo quedó en falsa alarma con una renovación casi insulsa aunque como todas, exitosa y con enormes ventas.

Generación que llega a su fin, dando carpetazo a lo convencional y recuperando la imagen de lo que siempre ha sido Citroën, un fabricante diferente, con una personalidad arrolladora que puede gustar o desagradar a partes iguales. Un camino que se fue forjando con el C4 Cactus y se fue fortificando con los siguientes lanzamientos y prototipos ‘de salón’. Ahora reafirma su identidad con el Citroën C5 Aircross y pone sobre el asfalto uno de los SUV compactos más personales del mercado. Es, sin lugar a dudas, un coche 100% Citroën, tanto por diseño como por concepción y tecnología. Además, la marca sabe muy bien donde apostar y ha potenciado una de las características más tradicionales de sus coches: el confort.

Sin embargo, que Citroën ponga su particular propuesta SUV con un diseño típico de la marca, no quiere decir que se la estén jugando. El Citroën C5 Aircross comparte el 60% de sus componentes con el Peugeot 3008, como la plataforma EMP2, los motores o todos los sistemas electrónicos. Y debería bastar con afirmar que el Peugeot 3008 es uno de los SUV compactos más dinámicos y gratificantes de conducir actualmente.

Máximo confort y tecnología

Cuando Citroën presentó el famoso DS, el conocido popularmente como ‘Tiburón’, rompió todos los esquemas en cuanto equipamiento pero sobre todo, en términos de comodidad de marcha. Aquel coche sentó un precedente que ha sido la mayor característica de Citroën. El nuevo C5 Aircross ahonda más que cualquier otro modelo hasta la fecha en este apartado. Equipa una suspensión denominada ‘Progressive Hydraulic Cushions’ (amortiguadores progresivos hidráulicos). Una suspensión convencional está formada por un muelle y un amortiguador que controla los movimientos de éste, junto a un tope mecánico. El esquema de suspensión de Citroën añade topes hidráulicos en lugar de mecánicos, uno para extensión y otro para compresión. Cuando el movimiento vertical es pequeño (circulación normal, sin grandes baches), el sistema funciona como una suspensión tradicional. Pero cuando el movimiento vertical es mayor (grandes baches, badenes…), los topes hidráulicos frenan el movimiento de forma progresiva.

Pero el confort de marcha no sólo se logra mediante una suspensión que filtre bien las irregularidades, hay más factores que influyen en ello. Por eso, Citroën equipa al C5 Aircross de cristales laminados en las ventanillas laterales, que mitigan el sonido que llega del exterior haciendo que los desplazamientos sean más silenciosos. Los asientos traseros son individuales y pueden desplazarse longitudinalmente 15 centímetros a través de unos carriles y reclinar los respaldos en cinco puntos prefijados. El portón trasero es eléctrico y cuenta con sistema de apertura ‘manos libres’ (se abre al pasar el pié por debajo del paragolpes). Se incorpora al equipamiento un programador de velocidad activo con función ‘stop&go’ en atascos en las versiones con cambio automático, cambio automático de luces cortas y largas, y un nuevo sistema electrónico llamado ‘Highway Driver Assist’, que combina programador de velocidad activo con mantenimiento de carril automático. Algo así como un sistema semiautónomo que permite mantener el coche en el centro del carril, la distancia de seguridad con el coche de delante y la una velocidad prefijada.

Ahora reafirma su identidad con el Citroën C5 Aircross y pone sobre el asfalto uno de los SUV compactos más personales del mercado. Es, sin lugar a dudas, un coche 100% Citroën, tanto por diseño como por concepción y tecnología

Lateral Citroen C5 Aircross

Variedad de motores

Habrá motores diésel y un híbrido enchufable con 225 CV

El Grupo PSA todavía no ha dado la espalda a los motores diésel, al menos de momento, pero es uno de los fabricantes que más apuestan por el ‘downsizing’. Así es posible encontrar motores de pequeña cilindrada en la gama del Citroën C5 Aircross, aunque gracias a la tecnología desarrollada por el grupo industrial, las prestaciones no se resienten. Todos los propulsores cumplen con la Euro6.

Como entrada a la gama, el primer motor disponible es un 1.2 PureTech con 130 CV y cambio manual de seis relaciones. La siguiente opción en gasolina es el 1.6 PureTech, un motor que ha dado mucho juego en PSA, que en esta ocasión rinde 180 CV. Al contrario que el motor ‘pequeño’ de gasolina, éste sólo está disponible con cambio automático EAT8 con ocho relaciones. En la oferta diésel también son dos los bloques disponibles, por un lado está el 1.6 BlueHDi de 130 CV y como máximo exponente de gasóleo, el 2.0 BlueHDi de 177 CV. Como ocurre en gasolina, el menos potente monta caja de cambios manual y el más potente la automática, sin embargo, aquí el diésel de 130 CV puede montar en opción el cambio EAT8.

Desvelado en el Salón de París de 2018 en forma de concepto y disponible en el 2020, el Citroën C5 Aircross contará con un motor híbrido enchufable. Este grupo propulsor estará formado por el motor de gasolina 1.6 PureTech de 180 CV asistido por un motor eléctrico de 80 KW (108 CV). En conjunto rinden 225 CV y estará acoplado a la caja de cambios automática, convenientemente adaptada a sus nuevas exigencias y denominada e-EAT8. La autonomía eléctrica es de 50 kilómetros y por tanto, lucirá la etiqueta CERO de la Dirección General de Tráfico y se verá exento de restricciones de circulación. La batería, además del imprescindible sistema de recuperación de energía, se podrá recargar en una toma convencional (entre 4 y 8 horas) o en una toma de carga rápida (dos horas).

Desvelado en el Salón de París de 2018 en forma de concepto y disponible en el 2020, el Citroën C5 Aircross contará con un motor híbrido enchufable

Opinión Citroën C5 Aircross

Comentario Valuecar

Citroën siempre ha sido un fabricante con productos muy característicos. Te puede gustar o no, pero la personalidad que desprenden es muy difícil de encontrar en otras marcas y el Citroën C5 Aircross potencia todavía más esa sensación. No es un coche para conductores vergonzosos, pues su diseño hará que la gente mire al pasar aunque habrá opciones de personalización que permitirán que el coche no sea tan llamativo, o lo sea exponencialmente más.

Tecnológicamente también es ‘muy Citroën’, con un equipamiento muy amplio y soluciones interesantes sobre todo en términos de confort. También destaca en cuestiones de seguridad, apartado en el que destaca Citroën desde hace tiempo.

Por su tamaño, los motores más interesantes son los más potentes que permitirán moverse con mucha soltura y no habrá problemas con ellos cuando se sucedan los cortes de tráfico por alta contaminación al superar la normativa Euro6.